SIERVAS DE JESÚS DE LA CARIDAD
SIERVAS DE JESÚS DE LA CARIDAD

¡SORPRENDIDAS POR UN ATERDECER!

Es casi normal comenzar este artículo con el título de ¡Sorprendidas por un atardecer! al vivir en Madrid, en Alicante o menos en Vitoria por la ubicación de la Residencia; al salir de estas grandes ciudades llenas de edificios que no te dejan contemplar las estrellas, y menos aún respirar el aire puro, como nos ha ocurrido a nostras, que hasta nos hemos dejado sorprender por aquel atardecer… donde el sol era rojizo, majestoso en toda su belleza; sí, ha sido una maravillosa experiencia para Sor Gladys, Sor Emelina, Sor Rosa, Sor Elda, Sor Libiset, Elizabeht , Sor Mercedes, Sor Myriam, quienes disfrutamos de las Vacaciones Comunitarias del 12 al 23 de agosto, en la Casa de Espiritualidad Santa Mª Josefa en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real).

Han sido días de descanso, de paseo por sus campos cegados revestidos de amarillo o de verde por las uvas, olivares, golpeadas esos días por la tromba de agua, pudimos ver la realidad de la gente del campo cuando el tiempo te juega una mala pasada, rezamos por todos.

 

El itinerario de estos días lo comenzábamos teniendo nuestro primer encuentro con Jesús en la capilla, Él, nos abría a la sorpresa, pues cada día tuvo lo suyo. Después al igual que en los Ejercicios, en vacaciones tampoco se tiene prisa para nada y las tertulias se alargaban en las comidas. A continuación salíamos alegremente a caminar, también hay quien lo hacía sobre dos ruedas (bicicleta), íbamos acompañadas por la música, y nos movíamos al compás de las alabanzas que escuchábamos con esa libertad de no molestar a nadie; el sol era nuestro amigo inseparable, los zapatos se nos llenaban de tierra roja que a nuestro paso se removía. Quien conoce sabrá que al inicio del camino hay una casa allí fue nuestro primer descanso, está en alto y el aire que corría lo agradecimos, acompañado por la sombra que nos cubría. Hay quien se atrevió a subir con la ayuda de las demás y lo mismo para bajar  a un árbol, digamos que fue una intrépida aventura.  En infinidad de momentos hemos reído juntas sin parar, gracias al buen humor de Sor Mercedes; ha fluido en nosotras la alegría de ser comunidad en el compartir, la colaboración y mostrarnos como somos.

 Es increíble la emoción que invade el corazón cuando después de caminar por un terreno llano de repente nuestros ojos se deslumbraban ante una inmensa ladera, que nos invitaba a bajar, correr por ella y así nos sentíamos como exploradoras de un nuevo e inmenso paraje como si fuera nuestro.

Íbamos de paseo al mediodía y al atardecer cuando el sol ya no aprieta, las conductoras de las bicicletas eran las encargadas de llevar las mochilas con los bocadillos, bebidas, otras llevábamos el resto de enceres: dos manteles de plástico, las cartas y dispuestas a comer o cenar al iré libre, rezar vísperas y jugar a la brisca, solo nos falto hacer un campeonato pues hay quien aprendió a jugar.

Hubo espacio para todo hasta para saborear comida peruana, ecuatoriana, española, lo cual nos hace ser distintas y enriquecernos.

También en estos días hemos contemplado… la naturaleza que nos rodeaba era como una inmensa catedral, revestida de diferentes  estilos, colores, sonidos… todo un canto al creador que nos hacía remover por dentro a sus creaturas; produciendo en nosotras no solo un descanso físico, sino el sosiego del alma, que nos hacía sentir como en armonía con nostras mismas y con todo. Por eso nos dejamos sorprender por aquel atardecer…

 

Disfrutamos del cine, hasta nos conmovimos por el testimonio de Vida de San Guiseppe Moscati (El médico de los pobres), la estremecedora historia  de El diario de Ana Frank, Martirio del Padre Pro, El Papa de la Sonrisa y para reírnos lo hicimos con el buen humor de Cantinflas…

 En vísperas de la Virgen de la Asunción, después de la Eucaristía de la tarde en la Parroquia de San Andrés Apóstol, nos quedamos para acompañar a Sor Luz Heredia en el  Concierto  que el Coro de la Parroquia ofreció con motivo de la celebración del IV Centenario de la Beatificación de Santo Tomas de Villanueva.  Siendo este uno de los diversos actos que se están realizando en estos días con motivo de dicha celebración.

Al día siguiente Festividad de Nuestra Sra. Participamos  en la Misa mayor allí nos unimos a la acción de gracias de 11 matrimonios que celebraron sus Bodas de oro y 7 las bodas de Plata. Fue un hermoso testimonio de fidelidad para nosotras y para sus familias.  Tanto este día como el domingo siguiente la Madre Victoria y las hermanas de la Residencia nos invitaron a comer, siendo un encuentro fraterno para todas.

Un día muy especial fue el domingo 19 este día nos despertamos muy de madrugada, aún estaba oscurecido y las estrellas brillaban esplendentes, parecían cristalinas en medio de un cielo ennegrecido. Sobre las 6´15 vino a buscarnos Paquillo, fuimos hasta la Ermita de la Virgen de la Antigua (Patrona de Infantes); alrededor de la capilla, había un gran bullicio de gente, las barracas, la música, a nuestro paso encontramos algún desorientado por los efectos de la fiesta. A las 7´30 llevada en andas salió la Virgen de su Ermita, cual peregrina bajo al pueblo en procesión, envuelta por la plegaria de sus hijos de Infantes y  de los que no somos de ahí, en el desgranar del rosario que fue dirigido por las Siervas de Jesús y de los cantos que salen del corazón a tan buena Madre. Al mirarla elevamos nuestra oración por el Instituto y cuantas personas e intenciones teníamos en el corazón. De camino nos pillo el amanecer, pudimos ver el sol que nace de lo alto… Nos emociono la procesión del encuentro al llegar al pueblo se encuentran la Virgen con Santo Tomás de Villanueva.

Nuestras vacaciones finalizaron con una excursión a las Lagunas de Ruidera y al Embalse Castillo de Peñarroya, donde el discurrir de sus aguas por arroyos, cascadas, acantilados y saltos de una a otra laguna, hacen todo ello de un espacio natural, que nos asombro por su extensión y belleza, fue una tarde inolvidable y unas vacaciones ¡inolvidables!

Solo nos queda decir ¡gracias! a Dios que nos dio este regalo, al Consejo Provincial, que tuvo a bien organizar las vacaciones y a nuestras Comunidades por esta oportunidad, a la Comunidad de Villanueva por su acogida y a Paquillo por su desvelo, e interés, siempre dispuesto ayudar a las Siervas y dar lo mejor de sí mismo.

¡Gracias a todos!

 

 

  Siervas de Jesús

Vacaciones Comunitarias

Villanueva de los Infantes 2018.

 

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